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Terra
La Coctelera

Errare Humanum est

Vaya época nos ha tocado vivir. Constante cambio, incesante movimiento. Entradas y salida, subidas y bajadas... en fin un no parar. Pero siempre tenemos tiempo de decir o hacer algo incovenite. Si amigos mios el destino del ser humano en general y de cualquiera de nosotros en particular es hacer cosas que sienten mal a los demás.
Ya sea por guardar nuestras apariencias de duros, ya sea por mantenernos serios ya sea por cualquier cosa va con nuestra naturaleza humana. Y el caso es que la mitad de las veces ni lo pensamos, ni nos damos cuenta de lo que decimos o hemos querido decir.
Cualquier detalle por pequeño que parezca puede llegar a molestar a cualquiera de los que nos rodean. Y es que hay gente muy susceptible, peor es que nosotros mismos no nos damos cuenta de que también carecemos de sentimientos. Y a veces una palabra puede doler más que 100 puñaladas.
Hay gente que lo hacen sin sentirlo, hay gente que lo siente mientras lo hacen y luego hay gente como yo que lo hace y luego se sume en un profundo arrepentimiento. Deberíamos ser más conscientes de nuestros propios actos. Hay mucho sensible aparaentando ser fuerte por ahí, y hay mucho fuerte que después llora.
Dediquemosle unos cinco minutos a pensar que es cierto, que todos nos equivocamos, que todos acabamos pidiendo perdón y que de una u otra todos acabamos arrepentidos.

Entrevista a Jesus Ordovas

Este pequeño artículo sobre la movida madrileña, viene inspirado por una entrevista que mantuvimos ayer con Jesus Ordovas y que proximamente os reproducire aquí para que os contagies del espíritu de aquella época.
Este gran periodista fue uno de los grandes motores de la movida gracias a Diario Pop de Radio3. Este programa sirvio de trampolin a innumerables grupos que consiguieron así la fama y que hoy en día aun siguen dando la nota, como Fangoria o son los modelos a imitar de grupos que tu y yo escuchamos.
Ayer, tomando cafe, sentados en una cerveria (con mucha historia) de la Plaza de Santa Ana, me dieron una gran lección de historia, de sociología... de muchas cosas. Lo que puede ser una de mis primeras entrevistas para irme formando como futura periodista se convirtio en una experiencia genial que sirvio para abrirme los ojos y ver que hay más de lo que nos cuentan, estuvo allí, está ahí. Solo tenemos que descubrirlo.
Esta lección de historia, que nunca me han dado en la Universidad o en el Instituto, me hizo ver como unos cuantos jovenes (como tu y como yo) con ganas de ser escuchados, con ganas de pasarselo bien, simplemente con ganas de expresarse consiguieron cambiar las cosas. Hicieron lo que querían y cuando querían. Se hicieron escuchar. Y en ese momento me di cuenta de que el presente y el futuro están es nuestras manos, solo debemos hacernos oir. Ya sea con un blog que solo lean tus amigos, un fotolog que solo vean tus padres, artículos, canciones, teatro, con lo que quieras...
Expresate, hazte oir, cambia el mundo... ¡la segunda Movida la podemos armar nosotros!

La Movida.

Creo que a estas alturas todos hemos oido hablar de la movida y de lo que supuso en el periodo de la Transición. Este movimiento de caracter cultural, social y que se vio represnetado sobre todo en el aspecto musical (o al menos es lo que más recuerda todo el mundo) cambio el pasado y el presente de España.
Haz lo que te de gana, viste como quieras, piensa como quieras... al fin la represión había caido al fin s epodían expresar. Todo esto nos parece ahora pasado, nos queda lejos... pero nada más lejos de la verdad. Hoy en día somos los herederos de la movida, en mi caso de la madrileña.
Todos los grupos, estilos, tribus urbanas son heredadas de aquella época. Toda nuestra libertad la lucharon aquellos jovenes emprendedores. Emprendedores a su forma claro. Su lema era la diversión a su forma, pero nos abrieron caminos, nos lo pusieron facil.

Alas de fuego.

Ayer me levante y note que me picaba la espalda. Note un calor, un ardor fuera de lo normal...
No le hice caso a mi sensación, seria una de las cien mil sensaciones que siente cualquier persona normal al día. Una de esas sensaciones que es un poco más importante que todas las demás... pero que igualmente dejamos escapar.
Abri la ducha y el agua golpeo mi cuerpo, demasiado caliente. Abrí más el agua fría pero aún así hacia demasiado calor. ¿Tengo fiebre?. Maldita fiebre cada año los constipados llegan antes.
Salgo de la ducha chorreando, acalorada, me envuelvo en la toalla y de repente, una llamarada. Olor a quemado y más calor, más ardor. El espejo frente a mi me revela la cruel verdad. Ese picor, ese ardor, ese calor... dos alas de fuego han vuelto a mi espalda.
Hecho a correr pero no me sirve de nada, no se apagan. Oigo el crepitar a mi paso. Libros, fotos, las flores secas de mama... todo va sucumbiendo tras mi estela. Salgo a la calle corriendo descalza, me duelen los píes los cristales y la suciedad se estan clavando en mis plantas.
Lo que más me asusta no es que la gente no parezca verme, lo que más me asusta es que ni yo misma oigo mis alaridos. Y me duele la garganta, me duele la boca. Me duelen los puños de golpear escaparates de alzar las manos al aire.
Y sigo corriendo y sigo quemando, solo lo material parece notar mi presencia. La gente pasa a mi lado con su mirada vacia, no me rozan, no se percatan de mi agonía.
Y al fin caigo al suelo rendida, ¿donde ha ido mi voz?. ¿Dónde ha ido mi fuerza?. ¿Donde esta todo lo que debería estar? ¿Qué esta sucediendo? ¿De dónde salen estas alas?
De repente, el suelo tiembla y ya no hay nada a mi alrededor. Me he precipitado al vacio epro es un vacio muy raro, hace calor, mucho calor... parece que el humo me sustenta pero no, son mis alas que juguetean con sus hermanas. Al fin han encontrado compañeros de juego que no son tan efímeros como las cosas materiales que morían tras rozarlas.
El miedo me ha paralizado, ha agarrotado mis musculos y no puedo hacer nada. Solo un segundo de claridad entre el pánico y el pavor me ha bastado para darme cuenta, para saberlo... ahora tengo toda la eternidad para comprenderlo y eso me tranquiliza. ¿Aguantare el calor tanto tiempo? ¿Aguantaran tanto tiempo batiendo estas alas de fuego?
¿Cuando llegare a ver que me espera en el infierno?